Comunicado de SOMOSGAY en respuesta a las graves acusaciones de la SNNA al Festival Besatón 2018

Comunicado de SOMOSGAY en respuesta a las graves acusaciones de la SNNA al Festival Besatón 2018

Su total repudio respecto a las acusaciones de “la utilización de niñas, niños y adolescentes en procesos reivindicativos de derechos que puedan afectar a su desarrollo armónico e integral¸ así como sus derechos al respeto y a la dignidad, consagrados en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño y el Código de la Niñez y la Adolescencia”, atendiendo a que los niños que estuvieron presentes en el evento mencionados no fueron convocados ni llevados ni por la Asociación ni por los presentes, sino que coincidieron en un espacio de uso común y público que es la Plaza de Armas de la ciudad de Asunción.

 

La utilización de dicho espacio público para la realización del evento fue autorizada por la Municipalidad de Asunción en el ejercicio de sus competencias fijadas en la Ley 3996/10 “Orgánica Municipal”, así como también fueron pagados las tasas y precios públicos respectivos por la utilización de los servicios públicos necesarios.  

 

Recalcamos que el evento fue realizado a las 18.00 horas (hora de invierno), un horario en el que los niños y adolescentes deberían estar en un espacio público en compañía de sus padres que, en definitiva, son los primeros responsables de su bienestar; y, en su defecto, el Estado con sus órganos competentes, en particular de la SNNA.

 

Asimismo, ante el recordatorio por parte la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia de la vigencia de tipos penales previstos en los artículos 132 “Actos exhibicionistas” y 138 “Actos homosexuales con menores” y el adelanto de la realización de acciones penales, la Organización SOMOSGAY manifiesta:

 

Que, solicitamos la aclaración por parte de la SNNA si un beso es considerado un acto obsceno con independencia a que sea entre personas del mismo o distintos sexos. Si la postura es que, lo es en ambos casos, resulta cuando menos llamativo que sea la primera vez que la repartición estatal se posicione públicamente de tal manera y resultaría materialmente imposible perseguir todos los besos realizados en la vía pública o los divulgados por los medios de comunicación masiva. Si la respuesta es que se considera un acto obsceno si trata de besos entre personas del mismo sexo, se estaría ante una clara violación del Art. 45 de la Constitución Nacional, que expresamente dispone: “… No se admiten discriminaciones”.

 

Ahondando en la inviabilidad del tipo penal de Actos Exhibicionistas, el propio Art. 132 en su inciso 2º manifiesta que se podrá prescindir de la ejecución de la pena cuando el autor se sometiera a un tratamiento idóneo; es decir, considera que el exhibicionista es una persona con algún tipo de trastorno mental. Nos resulta imposible evitar hacer la siguiente pregunta: ¿Acaso pretende la SNNA que los participantes del besatón se sometan a un tratamiento para curar su homosexualidad? Llama, particularmente, la atención esta nueva postura por parte de la actual Dirección de la SNNA pues, en años anteriores, nuestra organización ha colaborado institucionalmente con la misma, habiendo incluso firmado un convenio de cooperación, siendo el mismo utilizado por representantes del Gobierno Nacional ante instancias regionales e internacionales, como las NNUU y la OEA, para demostrar “avances” en las observaciones realizadas por otras naciones en temas relacionados con la protección de los DDHH de las personas LGBT.

 

Respecto al tipo penal de Actos homosexuales con menores, el mismo exige que se verifique la interacción entre un mayor y un menor, lo que en ningún momento ocurrió, tal como puede verse en los distintos videos actualmente en circulación.

 

Sin duda, estamos ante una de las muestras más visibles de la homofobia institucionalizada del Estado paraguayo y, desde la organización, realizaremos las defensas pertinentes y ejerceremos las acciones que correspondan ante los tribunales nacionales e internacionales, si fuera el caso.